HOY HEMOS COMIDO...
MUSAKA (o moussaka).-
Una vez hecho el sofrito de ajo, cebolla y pimiento verde y rojo, he añadido la carne picada y la he rehogado hasta que ha perdido el color. A continuación, he agregado una lata normal de tomate triturado y lo he mezclado bien. Un poquito de azúcar, un poco de sal, canela en polvo y cominos. Para los puristas, un sacrilegio, pero le he puesto media pastilla de avecrem de carne. Mientras, he hecho en la plancha dos berenjenas a rodajas -la clásica dice que hay que freírlas, pero salen muy grasientas-. He puesto una capa de berenjenas en el fondo de una fuente para horno, luego una capa de carne; otra de berenjenas y otra de carne. He preparado una bechamel suave con un poco de nuez moscada y pimienta blanca y lo he repartido por encima. Solo queda añadir queso en polvo -he utilizado un parmigiano reggiano y lo he metido al horno. Cuando se ha gratinado, la he sacado y...
listo. Una exquisitez.
Una vez hecho el sofrito de ajo, cebolla y pimiento verde y rojo, he añadido la carne picada y la he rehogado hasta que ha perdido el color. A continuación, he agregado una lata normal de tomate triturado y lo he mezclado bien. Un poquito de azúcar, un poco de sal, canela en polvo y cominos. Para los puristas, un sacrilegio, pero le he puesto media pastilla de avecrem de carne. Mientras, he hecho en la plancha dos berenjenas a rodajas -la clásica dice que hay que freírlas, pero salen muy grasientas-. He puesto una capa de berenjenas en el fondo de una fuente para horno, luego una capa de carne; otra de berenjenas y otra de carne. He preparado una bechamel suave con un poco de nuez moscada y pimienta blanca y lo he repartido por encima. Solo queda añadir queso en polvo -he utilizado un parmigiano reggiano y lo he metido al horno. Cuando se ha gratinado, la he sacado y...
listo. Una exquisitez.
SÁBADO 18 Y DOMINGO 19
Estos dos días fueron un tanto anodinos, en general. En ambos hubo vaquillas por las calles y ni siquiera las vimos, pues no es un espectáculo que nos entusiasme, aunque de joven sí participaba activamente. Tomamos vermú al mediodía en el "Chispas" y luego nos fuimos a comer a casa y a descansar. El sábado por la tarde, en la pequeña explanada del bar, se montó un chiringuito con música pinchada y venta de perritos calientes y cerveza (a 1 € cada), que animó mucho la tarde. Los perritos no estaban mal del todo, camuflados, eso sí, con mostaza. Según Justo ("El Chispas") se vendieron más de 500 salchichas y tres barriles de cerveza. Por la noche nos esperaban en la Peña unos chuletones que estaban de escándalo. Procedían de la carnicería "Callejas" de Épila, donde Manolo suele siempre comprar, pues tiene matadero propio. Tarta y cava y nosostros, a casa; el resto se quedó en la cueva o se fue al pabellón. El domingo fue un día tonto, era el último día de las fiestas y la gente estaba ya un poco saturada de tanto jaleo. Vermuteamos, descansamos, oímos las vaquillas y bajamos a la cueva a preparar la cena. Angelines se encargó de hacerla,ensaladas, revuelto de gambas y gulas, verduras y presa a la plancha. A esta cena bajaron mi hermano Joaquín y mi cuñada Pili, pero ya faltaron Yolanda y Santos y Jesús, que se habían desplazado a los madriles. Pasteles, cava, cumpleaños feliz y para casa.
ARTÍCULO DE CÁNDIDO MARQUESÁN
El militarismo en la España contemporánea
Tras la llegada de la democracia fue complicado adaptar el ejército al nuevo sistema político
ESTRUJA TU MENTE
Dos niños, hermanos gemelos, compiten siempre y por todo. Esta vez es por la tarta del cumpleaños de ambos, claro. Es necesario dividir la tarta en dos mitades iguales, pero nadie cree que nadie pueda hacerlo a su gusto.
¿Qué propuesta pueden hacer los padres a sus gemelos para evitar la última guerra de los gemelos?
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