MUDÉJAR EN VALDEJALÓN

¿A qué localidades pertenecen estas torres?

DEVOCIÓN BARDALLURANA



San Antonio de Padua (también venerado como San Antonio de Lisboa) fue un teólogo, predicador, monje portugués. Nació en Lisboa el 15 de agosto de 1195, con el nombre de Fernando Martim de Bulhões e Taveira Azevedo, en el seno de una familia de la aristocracia descendiente del cruzado Godofredo de Bouillón, y murió en Padua el 13 de junio de 1231. Fue canonizado en 1232.


La casa donde nació el Santo, en el barrio medieval de la Alfama, fue destruida completamente en el terremoto que arrasó Lisboa el 1 de noviembre de 1755 y sólo se conserva un pequeño sótano.


Estudió en el monasterio de Coimbra (Portugal). Fue primero Canónigo Agustino (desde los 15 años) y en 1220 ingresó en los franciscanos cambiando su nombre de Fernando a Antonio.


Va a Marruecos, buscando el martirio, pero enferma y tiene que regresar. En el mar hay una tempestad y así llega a Sicilia. Se encamina hacia Asís. Desde allí se dedica a la predicación, que es acompañada de grandes milagros.Enseña teología en Bolonia (Italia) y recorre predicando el centro y sur de Francia. Muere en Padua a los 36 años en 1231. Fue canonizado en 1232. Es doctor de la Iglesia.


Popularmente se lo invoca para conseguir novio o encontrar objetos perdidos.


En Bardallur hay una lista de mujeres que son devotas del Santo y mensualmente lo tienen un día en su casa en una pequeña capilla con una cajeta para introducir una limosna para los pobres.


He aquí la imagen del portugués y otros detalles de la capilla.

PAISAJES

¿Hacia dónde va el agua?


Naturaleza muerta.


¿Quién sostiene a quién?




A ver si reconocéis dónde se localizan estos paisajes de Bardallur...(Pinchad para agrandar).

EL ESCUDO DE ARAGÓN



El Escudo de Aragón, por vez primera atestiguado en su disposición más conocida en 1499, se compone de los cuatro cuarteles que, en la configuración adoptada, se difundieron con predominio sobre otras ordenaciones heráldicas, tendiendo a consolidarse desde la Edad Moderna para arraigar decididamente en el siglo XIX y resultar aprobados, según precepto, por la Real Academia de la Historia en 1921. En la descripción de los cuarteles del Escudo se han seguido los más tradicionales criterios al respecto, en cuanto símbolo que cada uno de ellos es de nuestro antiguo Reino, o de una parte territorialmente importante del mismo. El primer cuartel, siguiendo el modelo más antiguo conservado, de 1499, conmemora al legendario Reino de Sobrarbe; el segundo describe la denominada de antiguo «cruz de Iñigo Arista», considerada como el emblema tradicional del Aragón antiguo; el tercer cuartel sigue a los modelos antiguos, conforme a los cuales la llamada Cruz de San Jorge era considerada como el emblema más específico del Reino de Aragón, en el siglo XIV y el cuarto, que, según los heraldistas, representa el Aragón moderno, recoge las «barras» aragonesas, que constituían el «senyal» del Rey don Alfonso II.
Otra nota sobre su origen. En Aragón sí puede decirse que, desde tiempos antiguos, tuvieron estado oficial los colores rojo y amarillo, ya que la Ley 1™, Título XX, Partida Tercera de las de Aragón dice terminantemente: «... y esta cuerda de la que el sello colgare, sea de diversos colores, como amarillo y colorado». Pero además lo sabemos porque, cuando el rey Pedro II tuvo la humorada de convertir el reino en feudo de la Santa Sede --queriendo sin duda emular a aquel antecesor suyo, Alfonso I, que lo dejara como herencia a los Caballeros Templarios y Hospitalarios--, el Papa, en honor de Aragón, acordó que desde allí en adelante el estandarte de la Iglesia llamado Confalón fuese devisado de los colores y señales de aquel reino, que eran listas de oro y colorado. Fuente: Cuadernos Republicanos (abril y julio 2001)
La leyenda catalana atribuye su origen al conde Wifredo el Velloso (Guifré el Pilós), en el siglo IX. Wifredo el Velloso era hijo de Seniofré de Urgel, y reunió bajo su gobierno los condados de Barcelona, Urgel, Cerdaña, Besalú y Gerona; reconquistó Montserrat, fundó el monasterio de San Juan de las Abadesas y vivificó el de Ripoll. Repobló todo el centro de Cataluña y con esto consolidó su unidad interior. Inició la casa de Barcelona, la dinastía catalana que se subordinaría, con la firma del "Matrimonio en Casa" con Petronila de Aragón desde 1150, a la Casa de Aragón. Esta explicación legendaria, presente en Castilla y otros lugares de Europa, refiere que en una de sus gestas decidió, con sus seguidores, una victoria de los francos sobre los normandos. El premio que habría recibido por ello sería un escudo con fondo de oro de manos del rey Carlos II el Calvo. Explica la leyenda que el mismo rey pintó, con los dedos manchados de sangre de las heridas del conde, las cuatro barras rojas. Juan Sans y de Barutell refutaría la credibilidad de esta leyenda.[5]
Juan Sans y de Barutell: Memoria sobre el incierto origen de las barras de Aragón, (1817).

LAS COMPAÑÍAS CATALANAS


LOS ALMOGÁVARES.-


Madrugando el siglo XIV, el emperador de Bizancio pidió ayuda para frenar el avance de los turcos, y la corona de Aragón envió sus temibles Compañías Catalanas. Lo hizo para quitárselas de encima. Estaban integradas por almogávares: mercenarios endurecidos en las guerras de la Reconquista y en el sur de Italia. Sus oficiales, de mayoría catalana, eran también aragoneses, navarros, valencianos y mallorquines. En cuanto a la tropa, el núcleo principal procedía de las montañas de Aragón y Cataluña; pero las relaciones mencionan apellidos de Granada, Navarra, Asturias y Galicia.
Feroces y rápidos, armados con equipo ligero, combatían a pie en orden abierto, con extrema crueldad, y entraban en combate bajo la señera cuatribarrada de Aragón. Sus gritos de guerra eran “Aragón, Aragón”, y el terrible, el legendario: “Desperta, ferro”.
La historia es larga, tremenda, difícil de resumir.
Seis mil quinientos almogávares recién desembarcados en Grecia destrozaron a fuerzas turcas muy superiores, matando en la primera batalla a trece mil enemigos, sin dejar con vida -eran tiempos ajenos al talante, al buen rollito y al diálogo entre civilizaciones- a ningún varón mayor de diez años. En la segunda vuelta, de veinte mil turcos sólo escaparon mil quinientos. Y, tras escaramuzas menores, en una tercera escabechina los almogávares se cepillaron a dieciocho mil más. Eran letales como guadañas. Además, entre batalla y batalla españoles a fin de cuentas- pasaban el rato apuñalándose entre sí por disputas internas, o despachando a terceros en plan chulito, como los tres mil genoveses a los que por un quítame allá esas pajas acuchillaron en Constantinopla, durante una especie de botellón que terminó como el rosario de la aurora.
A esas alturas, claro, el emperador Andrónico II se preguntaba, con los huevos por corbata, si había hecho bien contratando a semejantes bestias. Así que su hijo Miguel invitó a cenar a Roger de Flor, que era el jefe, y a los postres hizo que mercenarios alanos los degollaran a él y a un centenar largo de oficiales. Fue el 4 de abril de 1305. Después de aquello los griegos creyeron que la tropa almogávar, sin jefes, pediría cuartel. Pero eso era desconocer al personal. Cuando apareció el inmenso ejército bizantino para someterlos, aquellos matarifes oyeron misa y comulgaron. Luego gritaron: “Desperta ferro, Aragón, Aragón”, y se lanzaron contra el enemigo, pasándose por la piedra a veintiséis mil bizantinos en un abrir y cerrar de ojos. Lo cuenta Ramón Muntaner, que estuvo allí: “no se alzaba mano para herir que no diera en carne”.

Arturo Pérez Reverte

Dña. Joaquina Fernández de Heredia


Escudos de Bárboles, Plasencia de Jalón y Contamina.


La Excma. Sra. Dña. María Joaquina Benita Vicente Josefa Ana Inés Antonia Teresa Magdalena Micaela Tomasa Engracia Francisca de Paula Francia Fernández de Heredia y Zapata de Calatayud era hija del V Marqués de Bárboles Diego José Fernández Liñán Heredia Ximénez Cerdán Embún y Torrellas y de la III Marquesa de Eguarás Ana Mª Severa Severina Carpofora Victoriana Miguela Eguarás y Fernández de Heredia. Nació en Zaragoza el 7 de enero de 1720. Ostentó los títulos de VI Condesa de Contamina, VI Marquesa de Bárboles, IV Marquesa de Eguarás (o Aguarás como pone en la Iglesia de Bardallur), VI Condesa de Sanclemente y Condesa consorte de Plasencia. El lugar de Bardallur y Turbena, así como Coglor, también estaban dentro de sus posesiones.

Dña. Mª Joaquina se había casado en primeras nupcias con el Conde Duque de Lecera Francisco Antonio Fernández de Híjar y Zapata de Calatayud y Navarra. No tuvieron descendencia y,una vez viuda, se casó con Juan Antonio de Lanuza y Boxadors, V Conde de Plasencia. Tampoco hubo descendencia de esta unión y las posesiones reflejadas arriba, excepto la de Sanclemente, que pasó a Pedro Mª Pérez de Pomar, Marqués de Ayerbe, pasaron a los Parcent, concretamente a José Antonio de la Cerda. Todavía se casó Doña Joaquina una tercera vez. Su marido fue el VII Marqués de Ariza Fausto Francisco Palafox y Pérez de Guzmán.
Murió en Zaragoza el 5 de agosto de 1774.

EL JUSTICIA (continuación)



Tras la decapitación de Juan de Lanuza, “El Mozo” en 1591, perdieron también la vida en 1592 los otros dos cabecillas fueristas más relevantes –Aranda, Villahermosa- pero, también otros Señores del Jalón, como Diego Heredia, Señor de Bárboles, el Diputado Juan de Luna, Dionisio Pérez, Pedro de Fuentes, Francisco de Ayerbe y otros.

Felipe II ordenó confiscar los bienes de los sublevados, los destituyó de sus cargos y títulos e, incluso, arrasó sus propiedades destruyendo casas, palacios y castillos.
Aragón sufrió desde entonces un control férreo del monarca absoluto a sus Instituciones y Fueros –estos permanecieron hasta la supresión de los mismos en 1711 por orden de Felipe V-. Las Cortes de Tarazona de junio de 1592, tras permanecer 1 año vacante, nombraron como Justicia a un reputado jurista de nombre Juan Campi, que empezó a desempeñar su cargo a partir de diciembre de 1592. El justiciazgo dejó de ser hereditario.

ZARAGOZA 1808

Os recomiendo este libro, tanto a estudiantes de Secundaria, como a lectores interesados en las novelas históricas.
Para saber de qué va:
http://www.alfaguarainfantilyjuvenil.com/index.php?s=libro&id=695

EL JUSTICIA DE ARAGÓN

Detalle del monumento al Justicia de Aragón en la ciudad de Zaragoza. Fue construido por el arquitecto Félix Navarro Pérez. La estatua la realizó el escultor Francisco Vidal y fue inaugurado el 22 de octubre de 1904. Su coste fue de 77.368 pesetas, con la aportación popular de 2.153 pts.

JUAN V DE LANUZA, “EL MOZO”: JUSTICIA DE ARAGÓN.

Los señoríos eran las propiedades que el Rey había otorgado a las Órdenes Religiosas o a los señores que le habían ayudado en las campañas militares. La zona del Valle del Jalón fue controlada por la Orden de Jerusalén o del Hospital en un principio, pero, posteriormente fue pasando a la nobleza. Uno de estos señoríos pasó al poder de los Lanuza, en concreto, el formado por Plasencia, Bardallur, Turbena y Caulor.

Juan de Lanuza tuvo que enfrentarse al farragoso asunto de Antonio Pérez Escobar, un episodio que le costó la vida. Su padre, Juan IV de Lanuza, había fallecido el 22 de septiembre de 1591, quizás por el mismo problema, y tuvo que sucederle en el cargo de Justicia de Aragón, cuando sólo contaba 27 años.
Antonio Pérez era descendiente de judíos conversos de Monreal de Ariza. Tras finalizar su formación académica, sucedió a su padre como secretario del Rey –Felipe II-. Se vio involucrado en el asesinato de Escobedo, incondicional D. Juan de Austria –hermanastro del Rey- y del Duque de Alba. Tras estar encarcelado en varias prisiones castellanas, escapó y se refugió en Calatayud para, posteriormente, llegar a los señoríos de Urrea y Plasencia. No eligió Pérez este destino al azar. Acogiéndose a los protectores Fueros aragoneses y, más concretamente al privilegio de manifestación, debido a la procedencia de su padre, al que Carlos I había concedido el ser ciudadano de Zaragoza, se puso bajo el dictamen de El Justicia. Según Lasarte, es posible que, el perseguido estuviese escondido en la pequeña fortaleza situada entre Plasencia, Urrea y Bardallur conocida como “El Castilluelo”. De aquí pasó a la cárcel foral del Zaragoza bajo la custodia del Justicia. La Inquisición se le privó de todos los derechos forales, lo que fue interpretado por los zaragozanos de declaró hereje para, así, perder el derecho foral, lo que fue interpretado por el pueblo como una pérdida de los Fueros. Se sucedieron varias alteraciones para evitar llevar al preso a La Aljafería, lo que se consiguió tras los motines de la ciudadanía. Pérez logró huir a Francia el 10 de noviembre de 1591, 4 días antes de la llegada a Zaragoza de un ejército de 10.000 hombres enviados por el Rey. Este ejército no llegó a enfrentarse al que, el inexperto Justicia intentó formar para defender los derechos y privilegios forales.
En efecto, El Justicia, juntamente con su primo hermano el Conde de Aranda, Luis Ximénez de Urrea -señor de Urrea y otras poblaciones del Valle y otros puntos de Aragón-, el Duque de Villahermosa Fernando de Aragón y Gurrea (¿), que era señor de Pedrola y otras poblaciones próximas, y otras personalidades, fueron los artífices de la rebelión armada y de la creación para ello, de la “Junta de Épila”. Confiados en que no había habido represión la “Junta” se trasladó a Zaragoza pero, el Consejo de Aragón instó a Felipe II a que escarmentara a los subversivos y el 20 de diciembre de 1591 Juan de Lanuza fue ejecutado en la Plaza del Mercado .

Lupercio Leonardo de Argensola cuenta como vio su ejecución:
“... llegó a la plaza enterneciendo a todos los del exército (que de la ciudad no asistió gente a tal espectáculo), porque demás de su edad y apacible presencia, que siempre en semejantes trances es más notada, salía con el mismo luto que pocos días había traído por la muerte de su padre, y sin cuello en la camisa. Córtole el verdugo la cabeza y con poco respeto llegó a quitarle unas medias de seda; pero un gobernador de una tropa del exército, dándole con un palo, le mandó que las dexase, y que no tocase un hilo de aquel cuerpo. Después los caballeros y capitanes del exército le llevaron en hombros hasta el monasterio de San Francisco, donde está su
sepultura...”.

El conde de Aranda y el duque de Villahermosa, así como el resto de los cabecillas, fueron ejecutados en el transcurso de 1592.

Urrea en la antigüedad


"Hypocaustum" en "Los Mojones" (Foto: José A. Lasarte).

En el vecino municipio de Urrea podemos encontrar restos de una ciudad celtíbera a la que Lasarte denomina "Centóbriga" y que fue destruida por los romanos hacia la mitad del S. II a.n.e. También hay presencia de restos romanos en "Los Mojones", "Pallarés" y en "La Alfóndiga", junto a "El Castilluelo". El más interesante es el 1º. Está situado a unos 200 m. de la carretera comarcal Alagón- La Amunia, Km. 17, antes de pasar la vía del ferrocarril. La excavación se empezó a realizar en 1972 y fue dirigida por Don Joaquín Lostal Pros y supervisada por D. Antonio Beltrán, de la Universidad de Zaragoza. Se trata de una "villa" romana datada entre el S.I y el S. IV d.C. Las "villae" eran casas de campo que, en la mayoría de los casos, pertenecían a los ricos terratenientes de la época -como ahora, más o menos-.
Tumbas hispano visigodas. (Foto: Juan Ignacio Domínguez Gil).

De la época de la dominación germánica (S. V y VI d.n.e.) se pueden apreciar varias tumbas en dirección hacia Rueda.
(Información extraída del libro ""Urrea de Jalón, de la Prehistoria al siglo XIX". Zaragoza 1981. José Antonio Lasarte.
Gracias al concejal Paco Berges por guiarme por los montes y proveerme de documentación sobre la Comarca y al alguacil Manolo Langarita por regalarme el libro.
Saludos al Sr. Alcalde Santos Cobos y a su familia.

ABREVADEROS

(Pincha en el mapa para agrandar)

Tras la conquista de Zaragoza en 1118 por Alfonso I El Batallador la ciudad gozó de privilegios de todo tipo entre los que se encontraba la “pastura universal” –los ganados de Zaragoza podían pastar prácticamente en casi todo el territorio aragonés-. Lógicamente el agua, era un añadido a este privilegio y así, se ubicaron varios abrevaderos a lo largo de los ríos más importantes. En el Jalón se establecieron en Peramán (1), Bárboles (1), Turbena (1), Bardallur (1), Coglor (Caulor) (1), Urrea (3), Rueda (3), Épila (7), Salillas (1), Calatorao (3), Ricla (6) y Cabañas (La Almunia) (2).
(Entre paréntesis el nº de abrevaderos).
En 1440 la todopoderosa Casa de Ganaderos de Zaragoza decide inspeccionar los abrevaderos del Jalón y del Huerva y, a tal fin, envía una comitiva de ocho personas en la que estaban integrados el Justicia de la Casa, un jurado de la ciudad, 1 procurador, 1 notario y 4 ganaderos. El día 6 de abril llegan al abrevadero de la Almudeyna, en Turbena, al que califican como bueno. Al día siguiente, 7 de abril, inspeccionan el de Bardallur que estaba situado junto al Fosar (cementerio) de los Moros de Plasencia de Jalón. Es calificado como en mal estado. Ese mismo día visitan el de Coglor que se encontraba en buenas condiciones. Estos tres abrevaderos pertenecían a “ mosen Ferrer de Lanuça, cavallero et Justicia de Aragón, senyor encara de los lugares de Turbena, de la meytat de Plaziença et senyor tributario de la casa o pardina –pasto de bajo monte con corrales- de Ceglor, qui yes de la Casa de Sant Johan del Espital…” Lanuza, al igual que otros señores -Ximénez Cerdán (Peramán), Ximénez de Urrea (Urrea)…- no estaban muy de acuerdo con el uso de forasteros de los abrevaderos ubicados en sus propiedades y, cuando se les requería para la inspección, o no estaban, o no aparecían.

(Continuará)

burros

He actualizado con los personajes la foto de la carrera de burros. Podéis verla pinchando en "curiosidades".

CALLES ZARAGOZANAS



En las imágenes podemos ver al "Tío Jorge", María Agustín y el monumento que hay en el Puente de Piedra dedicado a sas y Boggiero.

Todos y todas hemos pasado por el Paseo María Agustín (sobre todo cuando estaba allí Ágreda, la empresa de autobuses); por la calle Boggiero o por la Plaza Sas; algunos han visitado el Parque del Tío Jorge o atravesado el Pasaje Palafox y, por supuesto, hemos deambulado por el Paseo de la Independencia.

Como todo el mundo conoce, Zaragoza está íntimamente ligada a la Guerra de la Independencia de 1808 y a los Sitios que padeció, de ahí que muchos de los nombres de sus calles, pasajes, plazas y parques estén relacionados con la tristemente famosa contienda. He aquí algunos ejemplos más:
Madre Rafols, Agustina de Aragón, Los Sitios, Condesa de Bureta, Duquesa de Villahermosa, Mariano Cerezo, Mariano Renovales, Antonio Sangenis, Felipe Sanclemente, Miguel Salamero, Casta Álvarez, Manuela Sancho…


Muestro aquí una pequeña biografía de unos cuantos:

Padre Basilio de Santiago Boggiero Spotorno.-


Escolapio de ascendencia italiana. Fue un ilustre profesor de Retórica y Gramática. Tuvo como alumno a Palafox quien, al ser nombrado defensor de Zaragoza en la Guerra de la Independencia, lo llamó como consejero y redactor de proclamas. En 1809 fue asesinado por los franceses en el Puente de Piedra y su cadáver, arrojado al Ebro.

Padre Santiago Sas.-


Eclesiástico zaragozano que se distinguió por su valor y heroicidad en los dos Sitios de Zaragoza, especialmente en el 1º en el que organizó a sus expensas unas compañías de escopeteros causando numerosas bajas a los franceses en la Batalla de Las Eras. Murió a la edad de 35 años junto a Boggiero y su cadáver fue también, arrojado al Ebro.

María Agustín.-

Nació en Zaragoza el 13 de Abril de 1784. Hija de Antonio, natural de Bádenas (Teruel), y de Catalina, nacida en Rueda de Jalón (Zaragoza). Vivió en la zona de San Gil y trabajó como criada en el barrio de San Pablo donde conoció a Pedro Roncal, su futuro marido. Durante el primer Sitio participó activamente abasteciendo a los sitiados de agua, comida, munición…Fue herida en el cuello de un balazo lo que le ocasionó la parálisis de un brazo. Con su segundo marido vivió en Alagón hasta su muerte en 1831. Fue enterrada como pobre de solemnidad en el fosal de San Pablo.

Jorge Ibor y Casamayor, «Tío Jorge».-


(Zaragoza, 1755 - id., 1808). Héroe zaragozano de la guerra de la Independencia durante el primer Sitio, en la que llegó a alcanzar el grado de teniente coronel. Labrador, de humilde extracción social, había nacido en el zaragozano barrio del Arrabal, donde sus convecinos le reconocían por el sobrenombre de «Cuellocorto» debido a su robustez, talla mediana y gruesa cabeza. En vísperas del levantamiento de la ciudad contra las tropas francesas (24-V-1808), con la ayuda de sus hijos Pablo y Juan y de su amigo Lucas Aced («Tío Lucas») organizó y acaudilló la compañía de labradores y escopeteros del Arrabal. Al mando de su compañía y en unión de los hermanos Cerezo, del padre Consolación y el célebre botillero Jimeno, contribuyó decisivamente a la proclamación de Palafox como máximo responsable de la defensa de la ciudad.
Comandante de la escolta y guardia de honor del general, participó con éste en los combates de Alagón, Épila y Casablanca. Por méritos de guerra, Palafox le nombró capitán, para ascenderle, al poco tiempo, al grado de teniente coronel. Víctima de la terrible epidemia de tifus que asoló la ciudad, murió el 15-XI-1808, siendo enterrado, por deseo expreso de Palafox, en el panteón de la ilustre casa de los marqueses de Lazán (antiguo colegio de Trinitarios).
Para saber más sobre “Los Sitios”:

http://www.heraldo.es/especiales/sitios1808/personajes.html

RECETA DE CORDERO


Receta de cordero al guiso perdiz:


Ingredientes:

2 espaldas de ternasco
1 cebolla grande
2 dientes de ajo
1 zanahoria
1 hoja de laurel
8 granos de pimienta negra
Sal
Vinagre
Vino blanco
Aceite
Agua
Tomillo

Orégano

Se trocea el ternasco en trozos medianos y se depositan en una cazuela con la cebolla partida en cuatro trozos, la zanahoria en rodajas, los ajos enteros, el laurel, la pimienta, la sal, un chorreón de aceite y agua que cubra el cordero. Se pone a hervir y una vez que rompa el hervor se deja a fuego mediano unos 15 minutos. Pasado este tiempo, se añade el vino, el vinagre y las hierbas y se lleva a ebullición. Se pasa de nuevo a fuego mediano hasta que el cordero esté tierno.