"ERA COMO LA GESTAPO"

El Patronato, la cárcel de la moral franquista para adolescentes

HOY CELEBRAN ALGO...

Mi prima Carmen Marín, mi primo José Antonio Marín y su esposa Angelines, Pilar Langarita, hija de Horten y Luis Ángel; mi amiga Consuelo Abián, la mujer de Naza y mi sobrina recién casada Mapi Medrano ¡Muchas felicidades a todos!

LA INQUISICIÓN Y ZARAGOZA

No me voy a extender en los orígenes de esta institución de todos conocida, ni de que fue, realmente Fernando II, el artífice se su establecimiento definitivo en 1483, ni que Fernando delegó en Torquemada, nombrándole gran inquisidor general en 1484, y que también, Pedro Arbués, que fue asesinado en La Seo por judíos conversos y que tuvo como consecuencia  «Nueve ejecutados, en persona, aparte de dos suicidios, trece quemados en estatua y cuatro castigados por complicidad». Los autos se celebraban casi siempre en La Seo (dentro, o a la puerta, o en la plaza) o en Nuestra Señora del Portillo; pero consta de algunos en «el patio de la casa del Arzobispo» o en el hospital. Eran, en definitiva, como todos, una exteriorización ceremoniosa de la creencia colectiva, una reafirmación pública de la fe y una declaración oficial de culpabilidad. Los condenados a hoguera (vivos los recalcitrantes, siempre pocos; previamente sofocados a garrote los arrepentidos de última hora) eran «quemados fuera de la puerta quemada». El quemadero o brasero, lo mismo que la picota, estaba en la plaza del mercado.
La sede del Tribunal fue habitualmente la Aljafería desde el 12-I-1486, y en ocasiones de paso de Fernando por Zaragoza y alojamiento suyo en ella, el palacio arzobispal: no le placía al rey el asentamiento de la Inquisición en la vieja fortaleza, y así se lo manifestó en cartas de 1511 y 1515 ordenándoles alquilaran casas de la ciudad; pero allí se quedó. Varios documentos hablan de pleitos con la ciudad por la pretensión de eximir de impuestos las tiendas allí establecidas con el pretexto de que vendían a los inquisidores y sus funcionarios.
La pobreza del tribunal aragonés fue siempre proverbial, en parte por la excesiva liberalidad de Fernando en los primeros tiempos con el destino de las numerosas confiscaciones de ricos judeo-conversos; luego, por la pobreza de los moriscos; después, por el número relativamente escaso de procesos prometedores. Más de una vez hubo de ser ayudado por otros Tribunales. Además, muchas iglesias fueron construidas o arregladas en Aragón con fondos inquisitoriales: San Juan de Calatayud recibió, desde 1491, 500 sueldos anuales; el convento de jerónimos -hoy desaparecido- de Santa Engracia, 13.000, en 1495, para comprar huertas, 10.000 en 1498, y además cada año 6.000 para el sustento de los frailes, pronto suspendidos por falta de fondos. En 1557, la Suprema permite derivar los provenientes de multas penitenciales para sufragar gastos de obras en la Aljafería. Por fin, en 1708, el Tribunal hubo de trasladarse, por no poder hacer frente a ellas, a otra residencia: la hoy llamada «Casa del Canal», en la plaza de Santa Cruz.
(En la image, grabado de Goya de u"una mujer dirigiéndose a la hoguera por haber nacido en otra parte").

UN DOMINGO DE PLAYA

Hoy hace un día de traca. La playa está a rebosar, las bolsas de aparcamiento totalmente llenas desde temprana hora con los consiguientes altercados verbales entre conductores por un sitio en el que acaba de salir un coche; el gorrilla, forrándose; el trajín de portadores de sombrillas, sillas , neveras...continuo; los restaurantes, con gente esperando, los bares corrientes y molientes fuera del Paseo Marítimo, sobreviviendo; las panaderías de pan congelado, sin parar, la frutería con grandes colas, el super Día que abre por la mañana, abarrotado; los ascensores de los apartamentos, ardiendo, las ollas a presión, silbando; el apeadero del tren, como nunca; jerezanos, casi todos; de la Sierra, otros tantos; sevillanos y cordobeses, un importante número,;extremeños de la Serena y otras zonas y algunos nativos hacen que hoy sea un día para quedarse en casa y no salir hasta las 9 de la noche.

PARÁBOLA

EL ÁRBOL DE LOS DESEOS

ANTIGÜEDADES

Picaportes gaditanos. (Foto de Teo C.A.)

HOY HEMOS COMIDO...

 Ensalada griega.
 Pechuga de pocho empanada.
 Croquetas made by MJ (las mejores del mundo mundial).
Hamburguesas de pollo a la hierbabuena made by el que suscribe.

40º ANIVERSARIO

Los policías de la masacre de Sanfermines: 40 años de impunidad

ZARAGOZA EN EL S. XIX (y 3)


A mediados de siglo, dos factores van a influir en la  industrialización de Zaragoza; por una parte, la consolidación  de la burguesía y, por otra, la implantación de Estado liberal. Uno de estos burgueses emprendedores fue el banquero Juan Bruil y Olliarburu, fundador de la Caja de Descuentos Zaragozana (1858), precedente del Banco de Zaragoza. La instalación de fábricas, normalmente junto a los cauces de agua y las carreteras de acceso a la ciudad, originan la aparición de las primeras barriadas obreras en la periferia, que crecen sin ningún tipo de planificación, y que desde 1885 van a quedar comunicadas con el centro urbano por una red de tranvías. Entre las primeras fábricas destacan la Maquinaria Aragonesa (1853), creada por ingenieros franceses, e Industrias Averly (1863).
 En las últimas décadas del siglo, van a predominar las industrias agroalimentarias: harineras, alcoholeras ("La Zaragozana", en 1900) y azucareras ("Azucarera de Aragón", en 1893, y "Azucarera del Gállego", en 1898). En este periodo no sólo se renuevan y adaptan a los nuevos tiempos las industrias ubicadas en la ciudad, sino que también se instalan otras nuevas, como "Industrial Química", "Cardé y Escoriaza", "Maquinaria y Metalurgia Aragonesa", "Nueva Azucarera de Aragón", etc., normalmente ubicadas en las inmediaciones de las estaciones de ferrocarril más importantes. La demanda de maquinaria para las nuevas industrias y el ferrocarril impulsa el sector metalúrgico: a "Industrias Averly" se añaden "Talleres Mercier", "Cardé y Escoriaza", "Maquinaria y Metalúrgica Aragonesa" entre otras. En 1893 se crean las primeras empresas de electricidad, la "Electra-Peral" y la "Compañía Aragonesa de Electricidad" (fusionadas en 1911 para crear "Eléctricas Reunidas de Zaragoza").

En 1868 la Real Sociedad Económica de Amigos del País organizó la celebración de la I Exposición Aragonesa, la primera de estas características que se realizaba en España, que se concebía como un escaparate de los logros económicos de la burguesía aragonesa a través de su producción en agricultura, industria y artes. El arquitecto, Mariano Utrillas, construyó una serie de edificios y pabellones en tomo a la Glorieta de Pignatelli (actual Plaza de Aragón), en la que participaron 2.500 expositores, y tras permanecer abierta dos años sus solares fueron después urbanizados en tomo a la plaza.

MACANUDO




MÚSICA INDIE ALTERNATIVA

Las 20 canciones del verano del circuito alternativo este 2018

AHÍ ESTABA EL PANDA


¿SABÍAS QUE...


El "Juan Sebastián Elcano" no fue el primer buque escuela de la Armada española? Así es, el primero fue un buque escocés denominado "Galatea" y que constaba de tres palos y no cuatro como llena "Elcano"
El Galatea nació como barco de carga, lo que los ingleses llaman “tea trader” o transportador de té. Estos cargueros hacían la ruta de América y de Asia con carga general en ambas direcciones atravesando el Estrecho de Magallanes y a veces dando la vuelta por el sur de África y por el Cabo de Hornos.
Su primer nombre fue Glenlee. Es de origen escocés y quiere decir valle o desfiladero entre aguas donde sopla el viento, pues “ Glenn” en escocés quiere decir valle, desfiladero, y “ lee” dirección por donde sopla el viento. 

La naviera Sterling and Company, a principios de diciembre de 1896, botó el buque en el astillero Anderson Rodgers de Glasgow con el nombre de Glenlee. A los dos años de servicio fue comprado por otra naviera inglesa, que lo rebautizó como Islamount, y lo utilizaba para carga y navegación por las rutas primitivas.

En la primera guerra mundial fue utilizado por la Armada inglesa y, al finalizar la contienda, continuó con su cometido de nuevo como buque mercante hasta finales del año 1919 en el que fue vendido a la naviera italiana Stella donde prestó servicio con el nombre de Clarastella.
Hasta esa fecha el buque había acumulado más de medio millar de días de mar, realizado cuatro circunnavegaciones y doblado el Cabo de Hornos hasta dieciséis veces.
La naviera Stella le dotó de dos motores diesel que movían dos hélices tripala con arbotantes de sujeción, con lo que lograba alcanzara la velocidad de ocho nudos. Se instalaron dos chimeneas, se eliminaron varias vergas y se dio un acondicionamiento mejor a los alojamientos de la tripulación. También se le instaló corriente eléctrica.
Después de tres años bajo pabellón italiano el gobierno español se interesó por el velero, comprándolo por 650.000 pesetas, siendo Cartagena el primer puerto español en que atracó, con fecha 14 de diciembre de 1922.

Posteriormente fue conducido a Cádiz para convertirlo en Buque Escuela de Guardiamarinas en los astilleros Echevarrieta y Larrinaga, según consta en contrato de 30 abril de 1923, donde fue adaptado como buque escuela de guardiamarinas y siendo su primer comandante el Capitán de Fragata Don Ramón Martínez y Del Moral.
Una vez realizados las reparaciones y reformas como buque de instrucción, comienza sus viajes haciéndose a la mar en el año 1925.
En el año 1928 sufre una segunda reforma consistente en el cambio de sus motores y un grupo electrógeno de respeto de corriente contínua.
El mal lastrado que se hizo en su quilla para bajar el centro de gravedad a fin de que ofreciese buenas condiciones marineras impedía el correcto tratado de su obra viva lo cual, unido al mal estado de sus fondos, fue decisivo para dejarlo amarrado al Arsenal Militar de Ferrol, al acabar su último viaje el 15 de diciembre de 1959.
Sin embargo, siguió funcionando como buque de instrucción varado en La Graña (Ferrol).

VIÑETAS

 www.elpais.com
 www.elmundo.e
 www.elplural.com

 www.diariodecadiz.es

www.abc.es

LA TIRA DE M. FONTDEVILA