TAL DÍA COMO HOY DE...
1835, se produce el extrañamiento de los jesuitas de España. ¡Hala!, pensaréis, éste ha metido la gamba y acaba de escribir un anacronismo. Pues no, no me he equivocado. No estoy hablando de la primera expulsión decretada por Carlos III en 1767 de la Orden y de la confiscación de sus bienes por su implicación en el famoso "Motín de Esquiache". En el período neocatólico del felón Fernando VII, fueron readmitidos y restituidos todos sus bienes. Antes de morir (1833), el Borbón derogó la Ley Sálica que prohibía reinar a las mujeres en detrimento de su hermano Carlos Isidro, lo que dio origen a la denominada 1ª Guerra carlista (1833/1839).
En 1835, reinando Isabel II, y en pleno desarrollo de la guerra, presidía el gobierno de Madrid el conde de Toreno que, bajo el pretexto de que los jesuitas estaban ayudando a los carlistas, ordenó su expulsión y la confiscación de sus bienes. Un año más tarde, ante la situación en la que se encontraba la Hacienda Real, se llevó a cabo la desamortización de Mendizábal, en la que se confiscaron los bienes del clero que se subastaron públicamente, aunque fue la nobleza y los grandes burgueses los que se quedaron con todo.
Todavía tendrían que soportar una nueva expulsión, la de 1932.
¡OJITO!
Mi noche de burundanga
http://www.elmundo.es/cronica/2016/10/10/57f8e2d0468aebda598b4647.htmlAyer, cuando colgué las fotos de algunas flores de la urbanización donde vivimos, me advirtió que tenían toda la pinta de que fueran burundanga. Lo contraste en internet y comprobé que tenían el mismo aspecto. Navegando por la red me he encontrdo con esta experiencia que un reportero notó en su propio cuerpo al tomarla, eso sí, co una doctora delante.
EL SARMALE RUMANO
De todas formas, he buscado en internet y he dado con esta página que os puede interesar si tenéis curiosidad por este plato:
https://www.elfogondelaperlagris.com/2010/01/sarmale-cocina-rumana.html
HOY COMEMOS...
RANCHO.-
Tenía por el congelador unas puntas de jarrete de cordero que había comprado hace tiempo por estar muy baratas y, ni me acordaba de ellas. Cuando las vi, en seguida pensé en hacer un cuscús, pero, como hace tanto tiempo que no como rancho, he decidido emplearlos en ese guiso tan aragonés y que a Luis Ángel le sale bordado en la peña "La Güitrera". Pero no lo he hecho de forma ortodoxa, pues no le he puesto chorizo, ni arroz y, en vez de acelgas, le he añadido unas judías verdes. Por lo tanto, he empleado: jarretes rehogados, mucha cebolla, dos dientes de ajo, un poco de pimiento verde y otro poco de rojo, un chorreoncito de tomate frito, además de unas cuantas judías verdes. He dejado que se hiciese todo bien y, luego he agregado el agua -debería haber echado primero las patatas, pero me tenía que ir y las quería hacer en el acto- He dejado que se cociese a fuego lento la carne y, cuando he llegado, he incorporado las patatas a gajos, es decir, a trozos pellizcados. Sal y pimentón picante y cuando las patatas estaban blandas, he retirado la olla para que reposara el guiso. La verdad, me ha salido estupendo. En la imagen tenéis el resultado.
Tenía por el congelador unas puntas de jarrete de cordero que había comprado hace tiempo por estar muy baratas y, ni me acordaba de ellas. Cuando las vi, en seguida pensé en hacer un cuscús, pero, como hace tanto tiempo que no como rancho, he decidido emplearlos en ese guiso tan aragonés y que a Luis Ángel le sale bordado en la peña "La Güitrera". Pero no lo he hecho de forma ortodoxa, pues no le he puesto chorizo, ni arroz y, en vez de acelgas, le he añadido unas judías verdes. Por lo tanto, he empleado: jarretes rehogados, mucha cebolla, dos dientes de ajo, un poco de pimiento verde y otro poco de rojo, un chorreoncito de tomate frito, además de unas cuantas judías verdes. He dejado que se hiciese todo bien y, luego he agregado el agua -debería haber echado primero las patatas, pero me tenía que ir y las quería hacer en el acto- He dejado que se cociese a fuego lento la carne y, cuando he llegado, he incorporado las patatas a gajos, es decir, a trozos pellizcados. Sal y pimentón picante y cuando las patatas estaban blandas, he retirado la olla para que reposara el guiso. La verdad, me ha salido estupendo. En la imagen tenéis el resultado.
UNA DELICIA PARA LA VISTA
Los arbustos y principios de árboles de la urbanización en la que vivimos están floridos a más no poder. La prueba, estas imágenes de unas campanillas
y la piña de una palmera.
y la piña de una palmera.
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